Guardo puentes infinitos,
de suelo quebrado,
para recorrerlos una única vez,
guardo pensamientos reencontrados,
de esos que se encuentran viviendo,
y muriendo, una y otra vez,
guardo soles sin lunas,
y caos de relojes,
¿quien sabe contar el tiempo del otro?,
más que un reflejo,
en el espejo...