Dos tumbas lejanas
habitan en el fondo
de mi alma.
En una crece una azucena
inmaculada.
En la otra un ruiseñor
canta noche y día.
¡Astros de la noche!
¡Ríos, mares,
Universo infinito!
¡contadle a las lápidas
que brillan bajo la luna!.
Decidle a a ella
que en mi corazón habita...