Café amargo, café dulce, pero café,
Es un rito religioso que yo nunca omitiré.
Me traslada y me conecta allá, hasta la niñez,
Es la casa, la cocina, la templada calidez.
Café amargo, café dulce, pero café,
Es un rito religioso que yo nunca omitiré.
Es cariño, es palabra y silencio a la vez...