I
Que loco eso de cruzarse de casualidad,
Porque al fin y al cabo… ¿No era que no existía la casualidad?
Entonces el encuentro adquiere otro matiz,
Ya no de casualidad,
Ni de azar,
Ni de coincidencia,
Ni Desmotivado,
Se vuelve causal.
II
Y sin embargo ambos pisan la misma baldosa,
Marcada para...