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El amanecer, en el tranquilo pueblo ribereño, llega como un suave susurro. El cielo, pintado en tonos rosas y dorados, insufla vida a la quietud de la mañana. La primera luz se extiende suavemente sobre el mundo dormido, agitando apacible las tranquilas aguas aún dormidas con una tierna caricia...
Tal vez un día
en que mi aliento sea en la pradera
el canto de un gitano
que deambula solo;
tal vez un día
en que mi carne sea el festín
de un afortunado gusano;
tal vez un día
¡oh, solo un día!,
en que la calavera sea mi sonrisa
y mis pensamientos no sean infaustos;
será tal vez el día
en...
añoro regresar a la última noche juntos,
que disfrutamos de un paseo en mi ciudad.
Estar en el árbol que nos cubría como una cortina,
llena de encanto y misterio
de aquel viernes frio y lluvioso.
Regresar a ese día es lo que quiero,
lo deseo con todas mis fuerzas,
ser la única en tus ojos
por...
Recuerdo…
Arriba de aquel añejo Citroën,
que del color del trigo por sus partes corren.
Aventurado asome mi cabeza
por su techo descapotado,
mientras pisaba firme aquel asiento resquebrajado.
Y observe,
observe la pradera, llenarse de verde hierba,
mientras un tímido viento
mi lacio cabello...
Si fueras un sueño imposible
a lugares desconocidos me llevarías,
donde los sueños navegan
en cuadros de fantasía.
Pero como lo oculto en la noche
se canta en el andar del día,
la realidad se viste de ojos
y el tiempo de mil poesías
diciendo que no es imposible
el himno de amor y alegría
que...
Tu mirada se descosía aquella tarde
Que tus besos
Ya no eran míos
Que si golpeaba
Ya no me abrías
Que si te quise
Fue cosa mía
Así entendí
Como podía
Que yendo lejos
No sufriría
Maldita tarde
Maldito día
Me fuí pensando
Que te olvidaría.