Entonar una canción,
con el coro del día,
con tus sombras entre noches, aludidas,
con la melodía en la lengua, vocalizando
con el tacto de lo abstracto,
nada exacto,
y así se vierte la fantasía,
en los umbrales del deseo,
con tu pulso latiendo en sincronía,
improvisando, entre rimas...