Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
La noche de difuntos me despertó a no sé
qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mente esta tradición que oí hace poco en Soria.
Intenté dormir de nuevo; ¡imposible! Una vez aguijoneada la imaginación, es un caballo que se desboca y al que no sirve tirarle...