Te pido que me quieras.
Pero no hay respuestas,
nunca las hubo.
Supongo que soy demasiado difícil,
o demasiado enredada
en mí,
en mis propios desastres.
Sin embargo creí,
como una estúpida enamorada,
que nunca tendría que pedirte
que me quieras.
Hay vacíos,
y también abismos,
imposibles de...