Se escapan las horas
por los derroteros de mi pasión,
sabe el viernes a cebada,
y el domingo no tiene compasión.
Olvidé su nombre,
como tantas veces ocurrió después,
era Inés, lucia…
Mariví me dijo Krahe.
Pero en fin qué más da,
si al final lo importante es que estuvo
y como quien tuvo, retuvo...