Me contengo para agraciar a mi sombra,
el desprecio me sobra,
fina línea que nos separa,
por sentido, algún respiro fatigado,
desdoblando la historia,
desdibujando toda gloria,
bienaventurada se mece la agonía
en los umbrales aún suicidas,
intentando en sus penumbras,
aún heridas,
aún mi vida...