Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Sólo tu corazón caliente,
Y nada más.
Mi paraíso, un campo
Sin ruiseñor
Ni liras,
Con un río discreto
Y una fuentecilla.
Sin la espuela del viento
Sobre la fronda,
Ni la estrella que quiere
Ser hoja.
Una enorme luz
Que fuera
Luciérnaga
De otra,
En un campo de
Miradas rotas...
Agraciada condena.
En honor a mi paisano Federico G.L.
El niño
¡Ay mariposa, mariposita mía!
Lucen soñadoras tus alas
melifluas para la lejanía.
La mariposa
¡Ay niño ingenuo...