Caemos,
en disparidad de horizontes,
porque cada alma es blanco cielo,
y cada anhelo, nuevo vuelo,
caemos con la verdad en la garganta,
atragantándonos
con la elocuencia de toda sabiduría,
porque caemos,
del milagro hacia lo profundo,
milenios perderemos,
entre plumas y agitados suspiros...