Como un cielo de alondras desmadejadas,
incierta apenas, hecha de altura y enredadera,
te percibo con todos los pasos que aún no he dado
para alejarme de lo que me queda.
Quedo yo, sentado en el mirador de piedra.
La bruma se esparce por el paisaje
incapaz de ascender por las laderas.
En algún...