Se percibe de mi carne, el pecado,
halo sagrado, sangro para matarme,
milagro fue el placer de condenarme,
me admiro y me veo, aún condenado,
retratando a un ser que he amado,
mas que el vuelo, su desearme,
mas que alas, esperarme,
y me desarmo ilusionado,
conforme los días queman,
la...