Soportar la senectud del delirio,
cuando nos mezclamos con la locura,
suelo de espejos,
reflejan la insensatez de la esperanza,
nuestra visión se pierde
en la inconmensurable perspectiva,
porque siempre agachamos la cabeza,
se condensa la neblina,
ahí arriba,
donde nadie osa regresar...