En la escasez
hubo un acuerdo
entre un pobre poeta y su luna.
- Ahora estoy muy triste.
le dijo el vate amargo,
por eso es que te pido algún mendrugo.
Y ella:
No te amargues,
hermoso hermano mío;
sé bien que tu poema es insaciable,
sé bien que tu poesía es perdurable,
como una condición de...