La cabellera de los faroles incendiaba
alas en de las polillas:
el frío de Pachuca olía a vuelo quemado.
Los vagones del viento traían la noche
desde las madrigueras.
La oscuridad espinaba tus ojos,
los volcaba a la intemperie.
Todo era como respirar tu claridad insoportable.
Bajé del...