SIN REQUISITOS
Que no me hallen tus besos
en la cotidianidad del martirio,
en una triste
duna de formalidades.
Vence el suplicio moral
impuesto por las fortuitas
reprimendas de los vencidos del amor.
En tus pechos
me escabulliré del púlpito
culpable de tus dudas,
entretanto domo
las cicatrices...