I
Vagando, vagando; en mi cerebro
guillotina de la racionalidad azota,
locura que matas cual rayo que explota,
vívidos recuerdos; como me quiebro.
II
Si la noche translucida pudiera
llevarme a la calma de la luna,
y acallar la mente inoportuna;
cuanto mi alma se lo agradeciera.
III
¡Oh mente, oh...