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Aquí estamos,
perdidos por ahí…
Y seguimos navegando,
en ese barco sin remos,
sin estructura fija,
sin destino,
perdidos, sin brújula,
sin mapa,
sin isla a la vista.
Y seguimos en ese barco,
con tormentas infinitas,
con olas extremadamente altas,
con viento del sur y del este a la...
Salvarte no es quererte.
Y salvar a otro no es siempre amor.
El amor verdadero no rescata:
acompaña, honra, y espera.
No se impone, no obliga,
no sacrifica su alma por otra,
porque sabe que perderse no es amar.
Queriéndome con el alma aceptada
aprendí a no pedir lo que no se da,
a no entregar...
Estoy.
Estaré.
Y me encontrarás
caminando
despacio,
tranquila,
mi camino.
No vengo a salvarte.
Salvarte no es quererte.
Pero si un día decides alzarte,
queriéndote con el alma aceptada,
la salvación te pertenece.
Porque quererte,
quererte de verdad,
es salvarte.
Y si aún no puedes amanecer...