Ese día
Hasta el día que calmes el silencio,
el silencio será como una zarpa,
clavándose en la hondura de mi cuerpo
hasta donde la carne se afianza.
Hasta el día que pruebes de mi aliento
una gota, tal vez, en mis palabras,
de la incerteza, seguiré sufriendo
sintiendo que el aliento se me...