El dolor es un drenaje oscuro
que marchita el rubor de los sucesos.
Estos vacíos que desgarran
la profundidad de mis sueños,
no son más que gritos descarnados
de la imperiosa nostalgia
en la que reposa tu recuerdo.
Esa imagen latente
en la que viven ademanes,
silencios, palabras, apariencias...