El mundo estaba tan hambriento
Que se devoraba la lluvia y los
Meteoritos,
Le salían tentáculos de acero desde las cavernas,
Se volvió un monstruo,
Un adefesio
Que deambula por ferias y circos
intergalácticos,
El mar quedó fosilizado
En nuestras miradas
En aquel último atardecer,
Por éso...