Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Muerte por encomienda
Que sabrosa es la muerte en encomienda.
Dulce y amarga. Cruenta y peligrosa.
Cuidas que, del suspiro, en la contienda
quede el resquicio rojo de la rosa.
Penden de un hilo todas las campanas
sordas de las iglesias ya vacías.
Somos las horas tardas o tempranas...