escaladegrises
Poeta recién llegado
Me he quedado tendido en medio de la noche,
sintiendo como el frió me arropa
mientras busco en el cielo una premisa que evoque al destino.
“Te has ido lejos” repiten,
como si tratara de algún lugar donde esperas a solas
que te mimen y te abracen.
Busco en el cielo estrellado una idea del futuro
para partir de la creencia de poder encontrarte
y llenar todo ese tiempo perdido en mi mundo,
todo ese tiempo perdido en mi desastre.
Cuanto desee un “más tiempo”,
—No imaginas cuanto—,
más te quieros,
más historias,
de esas que parecían cuentos de fantasía,
esas de dudosa verdad que solía creerte.
Hace días atrás mamá repetía
“tenemos que buscar en nuestro pasado,
respuestas a nuestro presente”
reflexiones, así parece
¿No?
Creo que todo lo hemos hecho mal,
nada nos acerca más a nuestro destino que las viejas experiencias,
y aún creyendo que podemos encontrarlo en los astros,
estos no son más que una vieja representación de la luz que emiten,
y así, tan frágil como el alma,
susurran a todos “falto poco, se acaba el recorrido”.
Creo que mamá tiene razón,
no aprendemos del presente,
pues este es nuestro futuro inmediato
que en su momento se esta consumando.
A veces cuando comienzo a pensarte
me tiro a un costado y me tapo la boca
hasta sentir las sabanas pegadas a mi rostro,
y al no poder con los gritos que encierro por dentro,
cierro mis ojos con tal fuerza
mientras me llevo la almohada a la cara
para evitar así que estos se escapen,
¡Cuánto te extraño!
Me he quedado tendido en medio de la noche,
tarareando nanas que me traigan su recuerdo,
pidiendo al cielo un ratito más,
un nuevo comienzo,
o la traiga de devuelta,
me pinte un camino que me lleve consigo,
tener una idea,
una pequeña premisa,
que me espera,
que está en paz,
o sólo saber,
—Viejita—,
¿A dónde te has ido?
sintiendo como el frió me arropa
mientras busco en el cielo una premisa que evoque al destino.
“Te has ido lejos” repiten,
como si tratara de algún lugar donde esperas a solas
que te mimen y te abracen.
Busco en el cielo estrellado una idea del futuro
para partir de la creencia de poder encontrarte
y llenar todo ese tiempo perdido en mi mundo,
todo ese tiempo perdido en mi desastre.
Cuanto desee un “más tiempo”,
—No imaginas cuanto—,
más te quieros,
más historias,
de esas que parecían cuentos de fantasía,
esas de dudosa verdad que solía creerte.
Hace días atrás mamá repetía
“tenemos que buscar en nuestro pasado,
respuestas a nuestro presente”
reflexiones, así parece
¿No?
Creo que todo lo hemos hecho mal,
nada nos acerca más a nuestro destino que las viejas experiencias,
y aún creyendo que podemos encontrarlo en los astros,
estos no son más que una vieja representación de la luz que emiten,
y así, tan frágil como el alma,
susurran a todos “falto poco, se acaba el recorrido”.
Creo que mamá tiene razón,
no aprendemos del presente,
pues este es nuestro futuro inmediato
que en su momento se esta consumando.
A veces cuando comienzo a pensarte
me tiro a un costado y me tapo la boca
hasta sentir las sabanas pegadas a mi rostro,
y al no poder con los gritos que encierro por dentro,
cierro mis ojos con tal fuerza
mientras me llevo la almohada a la cara
para evitar así que estos se escapen,
¡Cuánto te extraño!
Me he quedado tendido en medio de la noche,
tarareando nanas que me traigan su recuerdo,
pidiendo al cielo un ratito más,
un nuevo comienzo,
o la traiga de devuelta,
me pinte un camino que me lleve consigo,
tener una idea,
una pequeña premisa,
que me espera,
que está en paz,
o sólo saber,
—Viejita—,
¿A dónde te has ido?
Última edición: