uncubalibre
Poeta fiel al portal
Cada vez que la luna
se convierte
en un círculo irresistible,
siento la vida demasiado acorazada.
Me lleno de sonambulismo crónico,
el de andar más allá de cualquier límite
y sin memoria,
con la vista clavada en todas partes.
Cada vez que las palabras
salen de mi boca
me recuerdan al silencio
que les dio origen y,
torturadas por la horizontalidad del tiempo,
ruegan porque la niebla
se diluya en los senderos
y no cubra la eternidad de sus sonidos.
Cada vez que el infierno
es saqueado por el deseo
pestañeo solamente entre sueño y sueño
como una forma de guiarme de vuelta
o como un presagio descolorido
de que el fuego
es insuficientemente observado
y no estará completo si no se recuerda.
En cada fotograma que te pienso
y entre los escombros de esta vida,
retomo por la tibieza de los poros
y espero bajo la piel
la permanencia de la música;
aprendo de la dignidad de la rama
pelada por el invierno
y dejo de lado lo irremediable.
se convierte
en un círculo irresistible,
siento la vida demasiado acorazada.
Me lleno de sonambulismo crónico,
el de andar más allá de cualquier límite
y sin memoria,
con la vista clavada en todas partes.
Cada vez que las palabras
salen de mi boca
me recuerdan al silencio
que les dio origen y,
torturadas por la horizontalidad del tiempo,
ruegan porque la niebla
se diluya en los senderos
y no cubra la eternidad de sus sonidos.
Cada vez que el infierno
es saqueado por el deseo
pestañeo solamente entre sueño y sueño
como una forma de guiarme de vuelta
o como un presagio descolorido
de que el fuego
es insuficientemente observado
y no estará completo si no se recuerda.
En cada fotograma que te pienso
y entre los escombros de esta vida,
retomo por la tibieza de los poros
y espero bajo la piel
la permanencia de la música;
aprendo de la dignidad de la rama
pelada por el invierno
y dejo de lado lo irremediable.