Aurora.
Poeta recién llegado
Dan las 12 am, y
las frazadas se convierten en mi refugio.
Me ahogo en pensamientos que no llegan a ninguna parte.
Esa angustia se apodera de mi, agotando las pocas energías que contengo.
Me acompaña todos los días, sobre todo cuando el deber se hace presente.
Deber impuesto, porque la sociedad así lo demanda.
Porque hasta la propia culpa que cargo me lo demanda.
Las dudas acerca de mis acciones y decisiones no dejan de molestar.
Me empujan a un encierro infinito,
infinito e interno, en el que doy vueltas y vueltas,
en el que cuestiono todo y encuentro la nada.
Aquella nada que me lleva a destruirlo todo,
aunque todo se esté destruyendo por si solo.
La única certeza que encuentro en la medianoche,
se convierte en una fantasía.
En un sueño del cual me aferro cada día,
pero que me arroja al inicio otra vez.
Y después estas vos.
Que me crees capaz de cualquier cosa,
que me impulsas a seguir.
Que aunque todo se desmorone,
un mensaje tuyo me salva.
Una palabra tuya me acaricia el alma,
y me dice que todo va a estar bien.
Porque sí, a pesar de los altibajos,
todo estará bien.
las frazadas se convierten en mi refugio.
Me ahogo en pensamientos que no llegan a ninguna parte.
Esa angustia se apodera de mi, agotando las pocas energías que contengo.
Me acompaña todos los días, sobre todo cuando el deber se hace presente.
Deber impuesto, porque la sociedad así lo demanda.
Porque hasta la propia culpa que cargo me lo demanda.
Las dudas acerca de mis acciones y decisiones no dejan de molestar.
Me empujan a un encierro infinito,
infinito e interno, en el que doy vueltas y vueltas,
en el que cuestiono todo y encuentro la nada.
Aquella nada que me lleva a destruirlo todo,
aunque todo se esté destruyendo por si solo.
La única certeza que encuentro en la medianoche,
se convierte en una fantasía.
En un sueño del cual me aferro cada día,
pero que me arroja al inicio otra vez.
Y después estas vos.
Que me crees capaz de cualquier cosa,
que me impulsas a seguir.
Que aunque todo se desmorone,
un mensaje tuyo me salva.
Una palabra tuya me acaricia el alma,
y me dice que todo va a estar bien.
Porque sí, a pesar de los altibajos,
todo estará bien.