Paisano muchísimas gracias por su apreciación para con este híbrido métrico.
No voy a hacer énfasis en afirmar o no estar de acuerdo con su apreciación, me parece valida, acertada además pero, (y esto es mi humilde punto de vista) un tanto humillante diría para utilizar un epíteto cónsono con mi apreciación e interpretación de sus palabras, y me perdona si estoy equivocado estimado paisano y poeta.
Entienda usted lo novicio del suscrito en este mundo de las letras, (ingresé al portal en noviembre pasado sin incluso saber colocar los puntos y las comas) y a partir de allí haga usted los planteamientos, recomendaciones, propuestas y consideraciones que a bien tenga. Yo, humilde servidor, tal cual alumno de primaria, los acepto con el mayor de los gustos y trato en lo posible de llevar a la práctica las consejas didácticas de tantos poetas de este portal, las que me han hecho y las que estén por hacer, porque a fin de cuentas son para mi crecimiento personal e intelectual, críticas constructivas diría.
Entienda también que frases como "híbrido métrico de carácter experimental que aporta muy poco a la belleza formal del poema", sin alternativas distintas para mejorarlo salvo su indicación de que "hubiese sido preferible que lo presentaras en verso libre" resultan como una forma de DESPIDO de este maravilloso foro, cosa que no pienso hacer a pesar de mis errores e incluso horrores, puesto que estoy acá para aprender, aprender un arte que nace natural y expontaneamente como el árbol de buena madera, solo tengo la materia prima y sé que requiero trabajarla y pulirla hasta ver un producto final aceptable, para eso los mejores ebanistas, para eso ustedes amigo poeta.
Disculpe de antemano si me extendí en el discurso pero quise en todo caso aclarar mi percepción, además de agradecer profundamente su apreciación.
Poeta y paisano, gracias por dedicar parte de su tiempo al análisis de mi trabajo, gracias por su apreciación y gracias, muchas gracias por escucharme (o mejor dicho, leerme).
Le reitero mi aprecio y admiración
MANUEL BASTIDAS MORA
¡Qué crítica tan extraña la que he hecho sobre su poema, no?: le parece humillante, pero es al mismo tiempo válida y acertada: una paradoja total. Ahora bien, Sr. Manuel, le prevengo que soy muy propenso a decir lo que me gusta y no me gusta de lo que leo (cosa extremadamente rara en este foro). En el caso de su poema, por ejemplo, no me ha gustado: 1. la mezcla de metros, 2. la mezcla de rimas consonantes y asonantes, 3. la repetición de rimas. Paralelo a esto he dicho que me gusta la joya (el fondo, lo que dice el poema), y no el estuche (el aspecto formal). He dicho también que el texto poético me parece de lo más original.
Es cierto que no he aportado ninguna recomendación. En función de eso, y referente a la rima, le comparto el siguiente fragmento del libro BAEHR, Rudolf. Manual de versificación española. Madrid, Editorial GREDOS, 1973. Lea con detenimiento estos cinco maravillosos consejos. Cada una de ellos tiene sobrados fundamentos, y estoy seguro que le serán muy útiles al momento de escribir sus poemas. Si tiene alguna duda, no dude en consultarme.
Un abrazo infinito.
LA RAREZA DE LA RIMA
El caudal de rimas que admite la fonética del español es muy rico y variado. La Edad Media se sirvió ampliamente de ellas demostrando, como ya mencionamos, alguna predilección por las rimas homónimas. y parónimas. Sin embargo, a comienzos del Renacimiento el gusto literario cada vez más exigente estimulaba la renuncia consciente a las consonancias que eran fáciles de encontrar. Desde entonces, además del aspecto fonético de la rima, se daba importancia también a la calidad de las combinaciones, y se buscaba la rareza en la misma, que según Bello es definible así: «La consonancia tanto más agrada, cuanto menos obvia parece»
De estas exigencias se deducen las siguientes restricciones en el empleo de las rimas en la poesía moderna española:
1) Por regla general no debe rimar la misma palabra (rima idéntica) ni siquiera cuando una vez es empleada en sentido figurado. No obstante, la misma palabra rima a veces en sus distintos usos morfológicos (el
cielo : del
cielo). Esta licencia de rima, que se da, por ejemplo, en
Lope de Vega, debe de deducir su justificación artística del poliptoton de la retórica.
2) Como consonante débil o pobre se señala la rima de dos palabras fonéticamente idénticas de significados distintos (rima homónima):
amo -
amo (sustantivo y verbo).
3) Se debe evitar también la rima entre palabra simple y forma compuesta (rima parónima), a no ser que no se sienta ya la correlación, como, por ejemplo, en el caso de
precio y
menosprecio.
4) Tienen también poco valor las rimas entre formas morfológicas (desinencias de la conjugación, sufijos, etc.:
dormida -
vivida,
sentimiento -
pensamiento) porque carecen de fuerza expresiva y son fáciles de encontrar.
5) Finalmente se debe renunciar a toda clase de rimas gastadas por su frecuente empleo:
gloria -
victoria.