17:39

marquelo

Negrito villero
El olor a tierra. Solo azote de zzzetas

Y un tambor exuda su rubor valiente.

La despedida blanca.

Es blanca

porque en lo blanco algo se encuentra o

algo se ocupa

Y esta loca necesidad de vendar

a los trenes

y a las parábolas

cuyo aliento se sostiene

con el fuego.

Solo disminuido me acerco

para que la muerte no me vea.

¿Qué comer si el cielo no está en la mesa

Ni detrás de las paredes por la que

Intentamos oír?

Algo de viento deja en lo alto

Esa embriaguez de vino

Y la flacura del mundo en una vela

Deja de lamer todas las puertas

Y los trenes libres dejan su grito

En los pulmones...
 
El olor a tierra. Solo azote de zzzetas

Y un tambor exuda su rubor valiente.

La despedida blanca.

Es blanca

porque en lo blanco algo se encuentra o

algo se ocupa

Y esta loca necesidad de vendar

a los trenes

y a las parábolas

cuyo aliento se sostiene

con el fuego.

Solo disminuido me acerco

para que la muerte no me vea.

¿Qué comer si el cielo no está en la mesa

Ni detrás de las paredes por la que

Intentamos oír?

Algo de viento deja en lo alto

Esa embriaguez de vino

Y la flacura del mundo en una vela

Deja de lamer todas las puertas

Y los trenes libres dejan su grito

En los pulmones...
Siempre hay un espacio y una lucha desafortunadamente, entre la vida y la muerte.

Saludos
 

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