hunnie
Poeta novata, sarcástica y relativamente feliz.
Las hormiguitas salen por todas partes.
Hay más de cien.
Más de mil.
Puede que superen el millón.
Parecen infinitos puntos negros.
Se mueven y se esconden
por donde se les dé la puta gana.
No estoy segura si tratan de huir
o simplemente de irritarme.
Las pisoteo con ansia una por una,
con desespero quiero que se larguen.
Comienzan a escalar por mi ser,
clavan sus diminutas y humillantes patas
por mi piel.
Me inyectan una pútrida ponzoña
y enseguida siento que me arden los pies.
Se inundan mis ojos de sangre,
de mi nariz moqueo un amarillento pus.
Vomito esqueléticas viudas negras,
cago lombrices grisáceas con azul.
Malditas hormigas.
Ese hormigueo parece de avispones
o de grandotes cucarachones.
Cercenan mi lengua con sus afiladas antenas,
despellejan mi carne es pequeños pedazos
para alimentar su asquerosa hormiguera.
Insectos de mierda.
Se siguen escondiendo con sigilo.
Les fascina fastidiarme
con un inocente velo de bordillo.
Hay más de cien.
Más de mil.
Puede que superen el millón.
Parecen infinitos puntos negros.
Se mueven y se esconden
por donde se les dé la puta gana.
No estoy segura si tratan de huir
o simplemente de irritarme.
Las pisoteo con ansia una por una,
con desespero quiero que se larguen.
Comienzan a escalar por mi ser,
clavan sus diminutas y humillantes patas
por mi piel.
Me inyectan una pútrida ponzoña
y enseguida siento que me arden los pies.
Se inundan mis ojos de sangre,
de mi nariz moqueo un amarillento pus.
Vomito esqueléticas viudas negras,
cago lombrices grisáceas con azul.
Malditas hormigas.
Ese hormigueo parece de avispones
o de grandotes cucarachones.
Cercenan mi lengua con sus afiladas antenas,
despellejan mi carne es pequeños pedazos
para alimentar su asquerosa hormiguera.
Insectos de mierda.
Se siguen escondiendo con sigilo.
Les fascina fastidiarme
con un inocente velo de bordillo.