Como dos adolescentes corrimos a buscar nuestro nido de amor, era la primera vez que estaríamos completamente a solas, sin que nos estorbara la ropa, sin preocuparnos y dejar correr el tiempo.
Avergonzados entramos a un pequeño pero modesto cuarto y ahí, a plena luz de día se hizo de noche y entre penumbras me mostraste avergonzada tu bello cuerpo, yo según más valiente tenía miedo de no gustarte, tenia mido de no estar a tu altura.
Era tan grande nuestro amor y deseo de estar juntos que paso el tiempo sin sentir haciendo estragos de tan anhelada espera.
Probé la miel de tu piel, las curvas de tu cuerpo me excitaban y luego tu personalidad tome entre mis manos que no paraban de acariciar después los bese como niño recién nacido, como queriendo beber todo tu ser.
Te bese una y otra vez como moribundo que no quiere le falte el aire y a la vez queriendo llegar al final de su vida, luego, unimos nuestros cuerpos para formar solo uno, el universo en ese momento estuvo al pie de la cama y tu sublime te entregaste sin medida ni reserva.
Hoy recuerdo esa primera vez con mucho amor, así fue nuestro primer encuentro sexual, lleno de amor y ternura, de pasión y entrega. No importando tu vida pasada me diste tu primera vez, muchas gracias amor de mi vida, siempre estarás en mi mente.
Avergonzados entramos a un pequeño pero modesto cuarto y ahí, a plena luz de día se hizo de noche y entre penumbras me mostraste avergonzada tu bello cuerpo, yo según más valiente tenía miedo de no gustarte, tenia mido de no estar a tu altura.
Era tan grande nuestro amor y deseo de estar juntos que paso el tiempo sin sentir haciendo estragos de tan anhelada espera.
Probé la miel de tu piel, las curvas de tu cuerpo me excitaban y luego tu personalidad tome entre mis manos que no paraban de acariciar después los bese como niño recién nacido, como queriendo beber todo tu ser.
Te bese una y otra vez como moribundo que no quiere le falte el aire y a la vez queriendo llegar al final de su vida, luego, unimos nuestros cuerpos para formar solo uno, el universo en ese momento estuvo al pie de la cama y tu sublime te entregaste sin medida ni reserva.
Hoy recuerdo esa primera vez con mucho amor, así fue nuestro primer encuentro sexual, lleno de amor y ternura, de pasión y entrega. No importando tu vida pasada me diste tu primera vez, muchas gracias amor de mi vida, siempre estarás en mi mente.