MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
Intuyo mi estadía casi amarga.
La frialdad del tiempo será la hiel
que rompa con el calor de mi piel,
mientras me espera otra noche muy larga.
Será otro despecho absurdo que embarga
los sollozos del alma siendo fiel
a los suspiros de este ilustre infiel,
donde el último aliento se descarga.
Seré yo su último rito "de amor"
como si él bramara un adiós sediento,
donde jamás llegó aquel gran clamor...
Más, sin embargo, el susurro del viento
parecía robar todo el dolor
de este viejo e inoperante cimiento.
MARIÁN GONZÁLEZ*
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