Lourdes C
POETISA DEL AMOR
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31 LA PILA DEL DIABLO
Al llegar a la pila del Diablo, su caballo se negó a caminar y José intentó que lo hiciera sin lograrlo
La llaman Pila del Diablo pues se dice que un grupo de revolucionarios en esa zona, al que el gobierno perseguía llevaban mulas cargadas con lingotes de oro, dinero en monedas, joyas y armas. Cuando se sintieron perdidos arrojaron todo en esa pila profunda a orillas del rio. El gobierno fracasó al tratar de sacarles información acerca del tesoro y las armas. Fusilaron a todos los revolucionarios en ese mismo lugar. Desde entonces son varias las personas que dicen haber sentido una sensación de terror al pasar cerca de la pila y que sus caballos se vuelven locos y corren como si alguien los persiguiera. Según dicen, es el Diablo que cuida la pila para que nadie pueda sacar el tesoro. Muchos lo han intentado sin lograrlo.
El corcel levantó las orejas y sus ojos miraban fijamente como si vieran algo que lo llenaba de terror. Parecía estar a punto de enloquecer. José tuvo que tumbar una parte del cerco de piedra en otro lado para lograr que el caballo pasara.
Al ir por el camino, José pudo ver un hombre que caminaba frente a él y le habló. El hombre vestía un abrigo negro y un sombrero redondo de cuero negro. Al principio creyó que era uno de sus primos. Se le hizo extraña la actitud del hombre al no voltear ni detenerse. Hubiera querido ir por otro camino pero no tenía opción. A su derecha corría el rio y a su izquierda había una ladera muy empinada.
El hombre no respondió y siguió su camino hasta ocultarse tras el tronco de un árbol. Antes de perderlo de vista José le gritó y le dijo que si no se paraba dispararía su pistola. En esa época los hombres andaban armados para protegerse, pues esa parte de la sierra era muy peligrosa por los animales salvajes.
José dio vuelta al árbol y el hombre había desaparecido. En ese momento José perdió el control sobre el caballo que corrió debocado hasta llegar a su rancho. Iba todo sudoroso y muy asustado el pobre animal. Mientras iba sobre el caballo a toda velocidad, José sintió un escalofrió que le congelo el alma.
Al día siguiente el caballo se veía diferente, su semblante parecía el de un caballo salvaje y no el del caballo noble que había sido hasta antes de ese día. De ahí en adelante, se asustaba con facilidad y no volvió a ser el mismo. Se dice que los caballos pueden ver cosas sobrenaturales antes que los humanos.
El corcel no quería comer ni tomar agua, estuvo así por lo menos dos días. José no podía dormir por la noche y trataba de no pasar cerca de la pila del Diablo pues un escalofrío recorría su espalda cada vez que recordaba lo que le había sucedido. Ha pasado el tiempo y aún recuerda ese momento que marcó su vida para siempre. A menudo le suceden cosas extrañas Sabe que hay lugares mágicos y misteriosos donde han muerto personas inocentes. Sus almas no descansan y salen a pasear al llegar la noche.
Lourdes C
Marzo 03, 2014
"Hecho real. Escrito a mi estilo. Nombre del personaje ha sido cambiado a petición de la persona que vivió esta experiencia"
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