Julieta Miranda
Poeta recién llegado
Inspiración, tengo miles de proyectos y no he comenzado ninguno, porque simplemente no llega ninguna palabra a mi mente, algo con lo que pueda empezar.
Sé la historia que quiero contar, sé cuantos personajes van a estar, pero las palabras indicadas para describir cada momento, sentimiento y hacer de ese hecho insignificante algo maravilloso jamás llegan.
Es tan estúpidamente fácil escribir sobre lo que no puedo, que hacer lo que intento y jamás surge. Palabras sin sentido, ideas inconclusas, sentimiento de fracaso y un vacío en el alma.
Quiero plasmar tu risa en un papel, pero cuando lo leo sólo veo lágrimas, quiero escribir que no me fue bien ayer, pero simplemente aparecen mis ideas borradas.
Llorar, amar y reír, todo el tiempo lo vivo y nunca lo puedo describir. Hablar, pensar y soñar, lo que me es tan difícil plasmar.
Llorar, lo hacemos cuando estamos tristes, lo hacemos cuando estamos felices. Amar, esa palabra tan simple pero tan profunda, de la que todos hablan y pocos conocen, que los que no lo tienen lo envidian y los que lo tienen lo sufren. Reír, no lo sé, lo hice ayer, lo hice hoy, lo haré mañana y cuando me preguntes el por qué no responderé. Pensar, necesario. Soñar, vital.
Concluir, cómo terminar lo que no empecé
Sé la historia que quiero contar, sé cuantos personajes van a estar, pero las palabras indicadas para describir cada momento, sentimiento y hacer de ese hecho insignificante algo maravilloso jamás llegan.
Es tan estúpidamente fácil escribir sobre lo que no puedo, que hacer lo que intento y jamás surge. Palabras sin sentido, ideas inconclusas, sentimiento de fracaso y un vacío en el alma.
Quiero plasmar tu risa en un papel, pero cuando lo leo sólo veo lágrimas, quiero escribir que no me fue bien ayer, pero simplemente aparecen mis ideas borradas.
Llorar, amar y reír, todo el tiempo lo vivo y nunca lo puedo describir. Hablar, pensar y soñar, lo que me es tan difícil plasmar.
Llorar, lo hacemos cuando estamos tristes, lo hacemos cuando estamos felices. Amar, esa palabra tan simple pero tan profunda, de la que todos hablan y pocos conocen, que los que no lo tienen lo envidian y los que lo tienen lo sufren. Reír, no lo sé, lo hice ayer, lo hice hoy, lo haré mañana y cuando me preguntes el por qué no responderé. Pensar, necesario. Soñar, vital.
Concluir, cómo terminar lo que no empecé