James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Mural de la marcha
Del libro en el templo
Y el templo del libro
Auspicia en el santo
El reto de velo
Que obra en el milagro
Que va obrar en él
Su dogma de fe
De su ser casual
De usual ficticio
De oficio de si
Que deja el resquicio
de uso del espero
Y no quiero más allá no quiero
De esfera y melón, de cimbre y jarrón,
del té de la abuela al cuerpo del niño.
Recuerdo el cariño, me acuerdo sin el
como piel de cuero, como suero antiguo
Ana de las tejas muerta en el tejado
el charco de cielo su pelo de rojo
purulento antojo, el gato libaba la baba reseca
Yo escojo otro cuento cuenco del amor
Pin ocho por favor.
Son siete con ocho
Con sus caros cuentos
Hay tanta elegancia
Fragancia asqueada
de la clorofila de filia y de filos
de talas de tilos y tablas de té
Confucio y compuesto de puesto en el bocio
Con todo el rigor de un corazón apuesto o puesto a perder
Conceder un puesto con el que ganar la flor del sustento, de grana y ganas de engañar semanas, aledaños años del daño de un siglo, con todo el sigilo de gastar milenios.
Dos mil veintitrés de mis tristes años. Paños de llorar
La grima cincuenta, cuenta la verdad. 49 lágrimas
Del libro en el templo
Y el templo del libro
Auspicia en el santo
El reto de velo
Que obra en el milagro
Que va obrar en él
Su dogma de fe
De su ser casual
De usual ficticio
De oficio de si
Que deja el resquicio
de uso del espero
Y no quiero más allá no quiero
De esfera y melón, de cimbre y jarrón,
del té de la abuela al cuerpo del niño.
Recuerdo el cariño, me acuerdo sin el
como piel de cuero, como suero antiguo
Ana de las tejas muerta en el tejado
el charco de cielo su pelo de rojo
purulento antojo, el gato libaba la baba reseca
Yo escojo otro cuento cuenco del amor
Pin ocho por favor.
Son siete con ocho
Con sus caros cuentos
Hay tanta elegancia
Fragancia asqueada
de la clorofila de filia y de filos
de talas de tilos y tablas de té
Confucio y compuesto de puesto en el bocio
Con todo el rigor de un corazón apuesto o puesto a perder
Conceder un puesto con el que ganar la flor del sustento, de grana y ganas de engañar semanas, aledaños años del daño de un siglo, con todo el sigilo de gastar milenios.
Dos mil veintitrés de mis tristes años. Paños de llorar
La grima cincuenta, cuenta la verdad. 49 lágrimas