Las ratas no tienen tanto Miedo. Es la ventaja de ser animales, con escaso discernimiento.
Y el humano, si se asusta, a cada paso que da, parece venirse abajo.
No detenta la gloria y el honor, que son propios de los árboles.
Luego por tanto, incluso la ardilla o el lince ibérico, son dignos y nobles...
No olvidemos, pues, la fauna y flora de los distintos ecosistemas.
No contaminemos el medio-ambiente, si en el fondo, somos tan vulnerables.