Suelo idealizar demasiado al hombre que sueño tener a mi lado,
Imagino momentos que quiero que en un futuro sucedan,
Visualizo lugares en los cuales estamos juntos caminando de la mano,
Y es que tu, tu eres tan perfecto en mi subconsciente,
Que dudo mucho en despertar a la realidad...
Una realidad mi amada Marbravo,
Que pretendí que fuese para él,
Él aceptó, pues el amor que sentía hacia mí,
Lo segó a tal modo que no pudo ser el mismo,
Pues dejó de lado su esencia por complacerme...
No se puede vivir la vida de alguien que nunca serás,
El amor se acabó en él, y yo deseaba que fuese él,
Una y mil veces, me negaba a creer que todo fue un papel,
Él nunca te pudo conocer Marbravo,
Supe entonces que nunca fue Él...
El que llegue de mi mano ante ti,
El que se siente a admirar,
La belleza de tu muerte en un atardecer,
Y el brillar de la luna al anochecer,
Con el vaivén de tus frías olas,
Sabremos juntas que es él,
A quién tu elegiste para mi...