Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aviva ya la llama herrero,
que alumbre al mundo hermosa luz.
Que nunca falte el justiciero
brazo, madero de tu cruz!
Que nunca falte de tus fraguas,
la sanadora bendición;
que nunca muera de tus aguas,
el murmurar de su canción.
Brillante espada al vivo fuego,
hechura atlante de Volcán,
vigila 'turna, limpio ruego,
para que nunca falte el pan:
pan de tu yelmo y de tu lanza,
sol de tu escudo y de tu paz;
nardo de ardiente la alabanza
que vuela chispas en un haz!
Alumbrará tu amor la esencia
de tres las almas en su fuero:
alondras, hijas de tu ciencia
y voluntad, canción de acero!
Aviva nórdico el martillo!
Que ruja sobre el yunque fuerte!
Y que se sienta eterno el brillo,
hasta las puertas de la muerte!
que alumbre al mundo hermosa luz.
Que nunca falte el justiciero
brazo, madero de tu cruz!
Que nunca falte de tus fraguas,
la sanadora bendición;
que nunca muera de tus aguas,
el murmurar de su canción.
Brillante espada al vivo fuego,
hechura atlante de Volcán,
vigila 'turna, limpio ruego,
para que nunca falte el pan:
pan de tu yelmo y de tu lanza,
sol de tu escudo y de tu paz;
nardo de ardiente la alabanza
que vuela chispas en un haz!
Alumbrará tu amor la esencia
de tres las almas en su fuero:
alondras, hijas de tu ciencia
y voluntad, canción de acero!
Aviva nórdico el martillo!
Que ruja sobre el yunque fuerte!
Y que se sienta eterno el brillo,
hasta las puertas de la muerte!
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