Troto
Pablo Romero Parada
A la cantabrona. Que me enseñó lo que es pasar, en parte. Que
confíó y no pasó demasiado más. A la cantabrona, que la llamaban cantabrona pero que
tenía un corazón que no le cabía en el pecho. En general, las personas son demasiado susceptibles, y
no pueden comprender a la bondad más intensa. A la fuerza. Que les jodan. Que
queden anestesiados en la vida fácil. Eso no es enfermería. Puede que me
equivoque algunas veces, si elegí esta carrera fue para mejorarme. No lo
contrario. Y aunque os parezca increíble, el suero fisio no es tan malo para los globos.
Como mucho conseguirán que te despidan por razones imbéciles. Pero la
profesionalidad no se merece aguantar a las imbecibilidades. Más vale el paro y el hambre
que la súplica. A veces, los protocolos se equivocan. Suelen hacerlo si los comparas
con la ciencia de la enfermería. Soy enfermero, no un esclavo.
confíó y no pasó demasiado más. A la cantabrona, que la llamaban cantabrona pero que
tenía un corazón que no le cabía en el pecho. En general, las personas son demasiado susceptibles, y
no pueden comprender a la bondad más intensa. A la fuerza. Que les jodan. Que
queden anestesiados en la vida fácil. Eso no es enfermería. Puede que me
equivoque algunas veces, si elegí esta carrera fue para mejorarme. No lo
contrario. Y aunque os parezca increíble, el suero fisio no es tan malo para los globos.
Como mucho conseguirán que te despidan por razones imbéciles. Pero la
profesionalidad no se merece aguantar a las imbecibilidades. Más vale el paro y el hambre
que la súplica. A veces, los protocolos se equivocan. Suelen hacerlo si los comparas
con la ciencia de la enfermería. Soy enfermero, no un esclavo.
Última edición: