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A la mamá del árbitro

Tema en 'Prosa: Generales' comenzado por Juliangm, 22 de Junio de 2019. Respuestas: 0 | Visitas: 129

  1. Juliangm

    Juliangm Poeta recién llegado

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    9 de Junio de 2019
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    Aún recuerdo ese viernes por la noche, cuando llegaba sucio y empapado de sudor a mi casa, abracé a mi madre y le dije: "Madre quiero ser árbitro", ella no entendía el porqué de mi entusiasmo y pundonor a darle aquella noticia y seguidamente respondió: "Haz lo que te guste, no importa lo que sea, yo siempre estaré apoyándote", fue quizá su peor respuesta.

    Desde pequeño mi sueño fue siempre ser el Pelé del barrio. Sin embargo, mis limitaciones como futbolista me truncó el sueño, no entendía cómo mi mejor amigo que nunca entrenaba para mejorar, me quebraba la cintura todos los viernes en la noche en el parque de la esquina con cada regate y dribles, frustrado en mi sueño de ser el mejor, a los quince años dije: "Seré árbitro de fútbol".

    En el fútbol siempre hay buenos jugadores y malos árbitros, siempre que hay una derrota los periodistas y cuerpo técnico en un 80 % de veces culpan al juez. Domingo a domingo gane quien gane seré siempre el malo de la película ¿De qué sirve estar concentrados los 90 minutos si en una jugada que ocurrió en 2 o 3 segundos me lanzan al paredón? Claro siempre tiene que haber un culpable, pero ¿por qué siempre nosotros?, ¿acaso no tenemos derecho a equivocarnos? Usted periodista ¿cuántas veces no ofreció una información errada? ingeniero ¿cuántos proyectos no echó a perder para encontrar la solución? médico ¿cuántas veces no recetó acetaminofén cuando el paciente necesitaba un antibiótico? y políticos ni hablar, ustedes casi siempre están equivocados.

    Ya me acostumbré a todo esto, pero lo que más me duele es que la que paga los platos rotos siempre es mi madre. Esa mujer que se levanta antes que yo y cuando abro los ojos me tiene listo el desayuno, la misma que se encarga de que antes de cada juego ningún implemento me falte, esa que siempre cuando salgo me encomienda a la santa virgen y le prende una velita a San Martín de Porres con el objetivo de que mis decisiones en el campo de juego sean las mejores y la misma que prefería no verme "triunfar" en televisión, cuando un señor de saco y corbata del cual su cuello se desplegaba un carné de prensa decía que mi trabajo era desastroso por un error que cometí en tan solo 2 segundos. Claro esos señores necesitan a veces de 3 o 4 minutos para analizar mi error.

    Hoy pite mi último partido. Por primera vez observé todo lo contrario, salí del camerino y la gente en vez de insultarme me aplaudía, por primera vez en mi carrera, era un sueño cumplido y más aún cuando el juego era un clásico, estadio a reventar y que por primera vez se unían para hacer un coro alusivo a mi, ¡POR FIN SE OLVIDARON DE MI MADRE! pensé. el coro era repetitivo, el "Fuerza Noguera (mi apellido)" se escuchaba sin cesar. Estaba por primera vez feliz en mi carrera a pesar de que 3 días antes había muerto mi madre.

    De un momento a otro, los agasajos y buenos deseos se convirtieron en vituperios e insultos cuando decreto un diáfano penal a favor de los visitantes. Se acordaron de mi madre otra vez, el "Fuerza Noguera" de minutos atrás se transformó en un "Noguera puto, la puta que te parió" nunca antes estaba tan arrepentido de elegir ser árbitro, hubiese preferido estar de aguatero. Cabizbajo y afligido seguí con el juego y decidí nunca más arbitrar, todo para que mi madre descansara en paz.


    Instagram: @_elinsolente
     
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