salgomanzano
Poeta veterano en el portal
A la sombra de un haya -nuevo día-
me recosté, de pasear cansado.
A esa hora, despierto, desvelado
mi yo, siente el dormir -y se dormía-.
En sueños yo soñando la veía,
poniéndose en mi pecho su cuidado,
que yo le hablaba tan apasionado,
que mi pecho amoroso le ofrecía.
De aansia,de afanes, el yo alterado
en ssueños era el alma cuidadora,
yéndome con ella de cara al viento.
Con voz sonámbula, acompañado
de sentires, yo dije:¿quién ahora
me arrebata esta dulce pensamiento?
me recosté, de pasear cansado.
A esa hora, despierto, desvelado
mi yo, siente el dormir -y se dormía-.
En sueños yo soñando la veía,
poniéndose en mi pecho su cuidado,
que yo le hablaba tan apasionado,
que mi pecho amoroso le ofrecía.
De aansia,de afanes, el yo alterado
en ssueños era el alma cuidadora,
yéndome con ella de cara al viento.
Con voz sonámbula, acompañado
de sentires, yo dije:¿quién ahora
me arrebata esta dulce pensamiento?