adolfo vilatte l.
Poeta recién llegado
¡LAMARTINE!...Mi lira se estremece
al preludiar tu gigantesco nombre;
tu laurel fértil sin cesar florece,
bajo el fulgor de tu inmortal renombre.
Para cantarte el himno que yo siento
un himno igual á tu brillante gloria,
precisaría un sol el pensamiento,
y el brillo de cien astros la memoria.
Tus versos son más puros que las flores
y vierten luz en su genial belleza;
son para el corazón cantos de amores,
para los vates himnos de grandeza.
Más si mi pobre númen es oscuro
y por lo tanto indigno de tu altura;
tengo en el alma un sentimiento puro
que compensa del verso la hermosura.
Por eso es que me atrevo, aunque pigmeo,
a dedicarte un canto de mi lira.
Y le tributa á tu mundial trofeo,
un lirio más el verbo que me inspira.
ADOLFO VILATTE L.
al preludiar tu gigantesco nombre;
tu laurel fértil sin cesar florece,
bajo el fulgor de tu inmortal renombre.
Para cantarte el himno que yo siento
un himno igual á tu brillante gloria,
precisaría un sol el pensamiento,
y el brillo de cien astros la memoria.
Tus versos son más puros que las flores
y vierten luz en su genial belleza;
son para el corazón cantos de amores,
para los vates himnos de grandeza.
Más si mi pobre númen es oscuro
y por lo tanto indigno de tu altura;
tengo en el alma un sentimiento puro
que compensa del verso la hermosura.
Por eso es que me atrevo, aunque pigmeo,
a dedicarte un canto de mi lira.
Y le tributa á tu mundial trofeo,
un lirio más el verbo que me inspira.
ADOLFO VILATTE L.