El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Aunque no soy quien,
bendigo a las manos que me dan y que me roban.
A la manos que hicieron este vino.
A las manos de los doctores que intentaron salvar a aquel amigo.
A las que hicieron la última caricia a su cabeza dolida,
a las que le dieron la primera a la mía.
A las que me rompieron la nariz cuando pensaba yo que todo lo sabía.
Las bendigo lo mismo.
Gracias, aprendí* muchas cosas aquellos días.
A las de mi madre que amasaba.
A las que tocan la música que escucho en las noches.
A las que se estrechan sinceras.
A las que se alzan con sentido.
A las manos hermanas todas a esta con que escribo,
sin ser quién,
hoy bendigo.
(2006)
bendigo a las manos que me dan y que me roban.
A la manos que hicieron este vino.
A las manos de los doctores que intentaron salvar a aquel amigo.
A las que hicieron la última caricia a su cabeza dolida,
a las que le dieron la primera a la mía.
A las que me rompieron la nariz cuando pensaba yo que todo lo sabía.
Las bendigo lo mismo.
Gracias, aprendí* muchas cosas aquellos días.
A las de mi madre que amasaba.
A las que tocan la música que escucho en las noches.
A las que se estrechan sinceras.
A las que se alzan con sentido.
A las manos hermanas todas a esta con que escribo,
sin ser quién,
hoy bendigo.
(2006)