El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Manchado de grasa tu azul mameluco.
O harina en el delantal.
Vista atenta al hilo,
que enhebran expertas manos.
Estas atrás de cada cosa.
Sos más hermano que mi hermano.
Sos quien hace las cosas.
No filosofía.
No juzga,
no divaga.
Manos a la obra
Que lo impensado en diez minutos estará hecho.
Eres el artesano reclinado ante la madera,
el albañil que levanta una pared,
o golpea.
El que maneja el azadón en un campo muy lejos.
Estas conmigo cada vez parto el pan,
o descorcho el vino.
Cada vez que incio una hoja nueva.
O me siento en una silla.
Gracias a tu trabajo,
la vida es más sencilla.
No filosofía.
No juzga,
no divaga.
Manos a la obra
Que lo impensado en diez minutos estará hecho.
Lo imposible,
llevará un poco más de tiempo.
O harina en el delantal.
Vista atenta al hilo,
que enhebran expertas manos.
Estas atrás de cada cosa.
Sos más hermano que mi hermano.
Sos quien hace las cosas.
No filosofía.
No juzga,
no divaga.
Manos a la obra
Que lo impensado en diez minutos estará hecho.
Eres el artesano reclinado ante la madera,
el albañil que levanta una pared,
o golpea.
El que maneja el azadón en un campo muy lejos.
Estas conmigo cada vez parto el pan,
o descorcho el vino.
Cada vez que incio una hoja nueva.
O me siento en una silla.
Gracias a tu trabajo,
la vida es más sencilla.
No filosofía.
No juzga,
no divaga.
Manos a la obra
Que lo impensado en diez minutos estará hecho.
Lo imposible,
llevará un poco más de tiempo.