A menudo ni te das cuenta que sos feliz
y estás ahí, absorto en tareas dificilísimas
como es el hecho de rebanar fina-fina
una cebolla que como siempre te contagia
esas ganas vegetales de llorar por nada
mientras todos tus sentidos y tu memoria
están alertas para lograr que la tortilla
no se queme, sea homogénea y te venga bien
¿y porqué esa malicia al considerar que la estrategia
de rodearla a tenaza con tus atenciones,
¡a veces bajo la lluvia! al final tuvo sus frutos?
pero por la urgencia te olvidaste de comprar
un buen vino que estuviera a la altura
de este acontecimiento antropológico y sano
que es contribuir con la especie delirante
de la cual formo parte siendo, antes que nada,
galante y fingir conocer los secretos de la cocina,
¡y al diablo con los teoremas asfixiantes
de la vida!
hoy se cena tortilla a la española entre tres;
Ella,
La felicidad que bebe sobriamente
(y no tiene intención de dejarnos solos)
y uno que de cocina sabe poco y nada.
y estás ahí, absorto en tareas dificilísimas
como es el hecho de rebanar fina-fina
una cebolla que como siempre te contagia
esas ganas vegetales de llorar por nada
mientras todos tus sentidos y tu memoria
están alertas para lograr que la tortilla
no se queme, sea homogénea y te venga bien
¿y porqué esa malicia al considerar que la estrategia
de rodearla a tenaza con tus atenciones,
¡a veces bajo la lluvia! al final tuvo sus frutos?
pero por la urgencia te olvidaste de comprar
un buen vino que estuviera a la altura
de este acontecimiento antropológico y sano
que es contribuir con la especie delirante
de la cual formo parte siendo, antes que nada,
galante y fingir conocer los secretos de la cocina,
¡y al diablo con los teoremas asfixiantes
de la vida!
hoy se cena tortilla a la española entre tres;
Ella,
La felicidad que bebe sobriamente
(y no tiene intención de dejarnos solos)
y uno que de cocina sabe poco y nada.