Roman Vieira
El cuervo rojo que te observa en silencio.
A mi amante invisible.
(Musa de otras bocas)
Hoy te descubren en mi mundo
Ojos fulgentes de gente inteligente,
palabras maliciosas de dulce envidia,
mentiras de cobardes insurgentes.
Temen a la noche y al amparo tuyo,
a la forma de tus formas dulces,
a las figuras que hoy provocas
Al poeta, al poema y a la gente.
No se de cuando o donde cuelgan
que tu beso es mío, intenso,
que soy tu amante y tu regente
Y que hace meses en secreto te poseo.
Es cierto que te cortejo por las noches,
que tus labios dictan amores a mi oído,
más si supieran todos de tus dotes
ya no hablarían sus voces insistentes.
Mía, musa de la idea, de todo pensamiento,
diosa eres, fantasma invisible, inexistente,
amor del alma mía, de todo el firmamento,
eterna y licenciosa ante el resto de la gente.
¿Cuantos nombres te habrán puesto?
¿Cuantas bocas te han nombrado?
¿De cuantos otros han hablado
Aquellos quienes mienten con los dientes?
Serás mía hasta la tumba, perfecta,
rosa silente que florece al pecho,
calma y dulce a la mirada inteligente
de aquellos que buscan en interno lago.
Expía entonces la mentira o la demencia
de aquellas sucias bocas que nos nombran
!!Amantes son y lo sabemos!!
Amantes en sus bocas, amantes y veneno.
No hay verdad si de nosotros hablan,
no hay canción de cuna para idiotas,
y si te ven conmigo y ellos hablan
¡Que hablen!, igual son solo idiotas.
Ven entonces en silencio a besarme
Mi musa de mil nombres y presencias,
Paula, Catrina o quizás Ana
o todas las que digan a futuro y en presente
aquellos idiotas que de amor sin pruebas hablan.
-A mi amante invisible-
(Musa de otras bocas)
Hoy te descubren en mi mundo
Ojos fulgentes de gente inteligente,
palabras maliciosas de dulce envidia,
mentiras de cobardes insurgentes.
Temen a la noche y al amparo tuyo,
a la forma de tus formas dulces,
a las figuras que hoy provocas
Al poeta, al poema y a la gente.
No se de cuando o donde cuelgan
que tu beso es mío, intenso,
que soy tu amante y tu regente
Y que hace meses en secreto te poseo.
Es cierto que te cortejo por las noches,
que tus labios dictan amores a mi oído,
más si supieran todos de tus dotes
ya no hablarían sus voces insistentes.
Mía, musa de la idea, de todo pensamiento,
diosa eres, fantasma invisible, inexistente,
amor del alma mía, de todo el firmamento,
eterna y licenciosa ante el resto de la gente.
¿Cuantos nombres te habrán puesto?
¿Cuantas bocas te han nombrado?
¿De cuantos otros han hablado
Aquellos quienes mienten con los dientes?
Serás mía hasta la tumba, perfecta,
rosa silente que florece al pecho,
calma y dulce a la mirada inteligente
de aquellos que buscan en interno lago.
Expía entonces la mentira o la demencia
de aquellas sucias bocas que nos nombran
!!Amantes son y lo sabemos!!
Amantes en sus bocas, amantes y veneno.
No hay verdad si de nosotros hablan,
no hay canción de cuna para idiotas,
y si te ven conmigo y ellos hablan
¡Que hablen!, igual son solo idiotas.
Ven entonces en silencio a besarme
Mi musa de mil nombres y presencias,
Paula, Catrina o quizás Ana
o todas las que digan a futuro y en presente
aquellos idiotas que de amor sin pruebas hablan.
-A mi amante invisible-