Aldonza Lorenzo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Él y ella
Él,
Caballero poeta.
Ella,
Aspirante a dama.
Se encontraron entre letras.
Ella,
Deslumbrada por su inteligencia,
Querida y deseada por un poeta.
¡¡Menuda incrédula.!!
Cortejada como una gran dama.
¡¿Le estaba ocurriendo a ella?!
Imposible,
No podía ser.
Ella,
Triste y desgarbada flor.
Sin pétalos,
Sin agua
Y sin sol.
No podía haber amor.
Desnuda,
Bailaba
Y hasta le cantaba.
Imaginaba una vida mejor.
Él,
Cocinaba versos
Y alimentaba su universo.
Ella,
Cogía fuerzas y pensaba,
De hoy no pasa,
Construiremos un hogar.
No tuvieron tiempo.
Él,
Sin corazón,
Murió.
Ella,
Sentada en una escalera,
Espera su vuelta.
A veces,
Sólo a veces,
Él,
Se sienta a su vera.
La observa de cerca.
Sonríe
Y sin querer la besa.
-Aldonza,
Por favor,
Olvídame.
Me juraste amor eterno.
NO QUIERO.
Bésame.
Él,
Caballero poeta.
Ella,
Aspirante a dama.
Se encontraron entre letras.
Ella,
Deslumbrada por su inteligencia,
Querida y deseada por un poeta.
¡¡Menuda incrédula.!!
Cortejada como una gran dama.
¡¿Le estaba ocurriendo a ella?!
Imposible,
No podía ser.
Ella,
Triste y desgarbada flor.
Sin pétalos,
Sin agua
Y sin sol.
No podía haber amor.
Desnuda,
Bailaba
Y hasta le cantaba.
Imaginaba una vida mejor.
Él,
Cocinaba versos
Y alimentaba su universo.
Ella,
Cogía fuerzas y pensaba,
De hoy no pasa,
Construiremos un hogar.
No tuvieron tiempo.
Él,
Sin corazón,
Murió.
Ella,
Sentada en una escalera,
Espera su vuelta.
A veces,
Sólo a veces,
Él,
Se sienta a su vera.
La observa de cerca.
Sonríe
Y sin querer la besa.
-Aldonza,
Por favor,
Olvídame.
Me juraste amor eterno.
NO QUIERO.
Bésame.
Última edición: