roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
Como descubrir vuestro universo
El centro de lo que piensan
Y la sensación de vuestro corazón
Como llegar más allá
De la tranquilidad de vuestra mirada
Y envolverme en sus pensamientos
Sin siquiera decirles nada.
Como caminar por vuestros años
Y vivir cada suspiro
Cada sueño de vuestro corazón
Como hilvanar aquella ilusión
Que abrigaron por vez primera
Que arranco la desesperación
Y que en una lagrima secreta
Desbordando su frustración.
Como inmortalizar el balbuceo
De la primera palabra
Del paso tambaleante
Tratando de saber caminar
Como enseñarles los juegos
Que de tarde en tarde inventaban
Haciéndolo todo una canción
Y de un madero un carretón.
Como olvidarlos mis amores
De todos mis tiempos
Lo único autentico de mi vida
Tu mi niña de ayer
Espejo de mis ojos
Que me sorprendiste sin saber
Tan linda como un sol
Tuve miedo de cargarte
Yo no sabía que pasaba
Que significaba ser papa.
Tu mi niño bello de ayer
Lucero de las noches
Que no podrás entender
Por qué te faltaron mis tardes
Y mi palabra suelta
Papel tiene usted
Papel tengo yo dijiste.
Y aun así no pude entender
De nada sirve un lamento
Tampoco un perdón
Que quede ahí el sentimiento
Pero con todos mis defectos
Te llevo en mi corazón.
Y tu tercer lucero
De todo mi firmamento
Caminaste firme en tus sueños
Y también sufriste mi partida
No supiste de mis ejemplos
Como debiste haberlo sabido
Más la protección divina
Esta y estuvo contigo.
Y en este compendio de vida
Estas tú, tercer lucero
remanso de infinita paz
No hay nada que te inquiete
Nada que te perturbe
Observas y entiendes las cosas
Como quisiera haberlas
Entendido yo
Más cuidado con tus adentros
Que no lo cansen, que no lo asedien
Por qué explotas igual que yo.
Y tu mi último y tierno lucero
Tú que comienzas a vivir
Que te arrebatan los sueños
Y ya comienzas entender
No escapaste de mis cosas
Y temprano aprendiste a saber
Que mi alma vuela sin querer
Y en verdad al punto no se
Si son los tiempos o soy yo
El que pierde la razón de ser.
Más a esta hora
En que los laureles caen
Cerca de la madre tierra
Mi corazón y mi alma se juntan
para elevar una plegaria al cielo
y pedirle permiso a Dios
para que habrá sus corazones
y les de su infinita bendición
para que llene sus vidas
de inmensa luz de comprensión
y un día cualquiera
yo pueda implorar su perdón.
Tributo a mis hijos
Domingo 1de noviembre de 2015
El centro de lo que piensan
Y la sensación de vuestro corazón
Como llegar más allá
De la tranquilidad de vuestra mirada
Y envolverme en sus pensamientos
Sin siquiera decirles nada.
Como caminar por vuestros años
Y vivir cada suspiro
Cada sueño de vuestro corazón
Como hilvanar aquella ilusión
Que abrigaron por vez primera
Que arranco la desesperación
Y que en una lagrima secreta
Desbordando su frustración.
Como inmortalizar el balbuceo
De la primera palabra
Del paso tambaleante
Tratando de saber caminar
Como enseñarles los juegos
Que de tarde en tarde inventaban
Haciéndolo todo una canción
Y de un madero un carretón.
Como olvidarlos mis amores
De todos mis tiempos
Lo único autentico de mi vida
Tu mi niña de ayer
Espejo de mis ojos
Que me sorprendiste sin saber
Tan linda como un sol
Tuve miedo de cargarte
Yo no sabía que pasaba
Que significaba ser papa.
Tu mi niño bello de ayer
Lucero de las noches
Que no podrás entender
Por qué te faltaron mis tardes
Y mi palabra suelta
Papel tiene usted
Papel tengo yo dijiste.
Y aun así no pude entender
De nada sirve un lamento
Tampoco un perdón
Que quede ahí el sentimiento
Pero con todos mis defectos
Te llevo en mi corazón.
Y tu tercer lucero
De todo mi firmamento
Caminaste firme en tus sueños
Y también sufriste mi partida
No supiste de mis ejemplos
Como debiste haberlo sabido
Más la protección divina
Esta y estuvo contigo.
Y en este compendio de vida
Estas tú, tercer lucero
remanso de infinita paz
No hay nada que te inquiete
Nada que te perturbe
Observas y entiendes las cosas
Como quisiera haberlas
Entendido yo
Más cuidado con tus adentros
Que no lo cansen, que no lo asedien
Por qué explotas igual que yo.
Y tu mi último y tierno lucero
Tú que comienzas a vivir
Que te arrebatan los sueños
Y ya comienzas entender
No escapaste de mis cosas
Y temprano aprendiste a saber
Que mi alma vuela sin querer
Y en verdad al punto no se
Si son los tiempos o soy yo
El que pierde la razón de ser.
Más a esta hora
En que los laureles caen
Cerca de la madre tierra
Mi corazón y mi alma se juntan
para elevar una plegaria al cielo
y pedirle permiso a Dios
para que habrá sus corazones
y les de su infinita bendición
para que llene sus vidas
de inmensa luz de comprensión
y un día cualquiera
yo pueda implorar su perdón.
Tributo a mis hijos
Domingo 1de noviembre de 2015