Han pasado muchos inviernos desde la primera vez que me tomaste entre tus brazos, sujetaste mis manos diminutas, me contemplaste como el tesoro más preciado que la vida te haya regalado y elevaste al cielo una promesa, ¡Siempre estaré a tu lado! y así los años fueron pasando, fui creciendo y tú acompañándome, con tus consejos, retos, enojos, también tus besos, caricias y ese amor que me enseño amar la vida, a valorar el día a día, a crecer sin temor acunando en mi los sueños de ser y sentirme completamente feliz a pesar de las caídas y tropiezos que pudiera en mis pasos tener.
Renovaste tu promesa a cada instante con tu lucha continua por estar a mi lado aun cuando tus fuerzas se agotaban, cuantas noches una llamada por sentir en tu alma la espina de la tristeza que me azotaba en mi cama, y esa pregunta ¿Mamita estas bien? como si pudieras sentir en tu cuerpo la angustia de mi ser. Hoy que ya no soy una niña sigo sintiendo tus abrazos con fuerza, tus caricias en mi cabeza diciendo con tus manos que pronto llegara la calma y ese beso en mi frente lleno de deseos para mí y suplicas al cielo que me colme de bendiciones, guíe mis pasos y me proteja en sus brazos, cuantas oraciones por mí pidiendo a Dios Padre que su paz reine en mi vida.
Mamá, mi amiga fiel, incondicional en mi vida, hoy solo quiero darte las gracias por amarme sin medidas, por hacerme ser la persona que soy, por no romper tu promesa de amor, por crecer conmigo, por enseñarme que ser madre es la misión mas extraordinaria que una mujer puede realizar, por haberme colmado de ese gran sentimiento que hoy me hace amar a mis hijos como me amas vos...¡Te amo MAMÁ!
Sonia Beatriz
Renovaste tu promesa a cada instante con tu lucha continua por estar a mi lado aun cuando tus fuerzas se agotaban, cuantas noches una llamada por sentir en tu alma la espina de la tristeza que me azotaba en mi cama, y esa pregunta ¿Mamita estas bien? como si pudieras sentir en tu cuerpo la angustia de mi ser. Hoy que ya no soy una niña sigo sintiendo tus abrazos con fuerza, tus caricias en mi cabeza diciendo con tus manos que pronto llegara la calma y ese beso en mi frente lleno de deseos para mí y suplicas al cielo que me colme de bendiciones, guíe mis pasos y me proteja en sus brazos, cuantas oraciones por mí pidiendo a Dios Padre que su paz reine en mi vida.
Mamá, mi amiga fiel, incondicional en mi vida, hoy solo quiero darte las gracias por amarme sin medidas, por hacerme ser la persona que soy, por no romper tu promesa de amor, por crecer conmigo, por enseñarme que ser madre es la misión mas extraordinaria que una mujer puede realizar, por haberme colmado de ese gran sentimiento que hoy me hace amar a mis hijos como me amas vos...¡Te amo MAMÁ!
Sonia Beatriz
Última edición: