Eduardo Yar
Poeta recién llegado
Porque mis amigos no siempre están conmigo,
y sin embargo su imagen no deslava en mi afecto.
Ya no sé si yo los escogí o ellos me eligieron,
sólo sé que el tiempo que paso sin ellos
jamás medra en sendas de afinidad.
Cuando la vida me los presta un rato más,
no puebla la adversidad veredas de intimidad,
porque tiene nuestra mesa un camino franco de andar.
Mis amigos son capaces de criticarme
arrostrando mi presencia sin el desdén del arrebato,
porque entre prudencia y tacto
un profundo sentido de la justicia mora en sus juicios.
Jamás la hipocresía les deforma el rosto,
porque esgrimen siempre sus palabras
la verdad que hay en sus corazones.
Mis amigos son una tarde amena,
una noche bohemia y una vida bienvenida.
Porque cuando estoy con ellos soy un poco como ellos,
y al mismo tiempo soy mejor de lo que soy sin ellos.
y sin embargo su imagen no deslava en mi afecto.
Ya no sé si yo los escogí o ellos me eligieron,
sólo sé que el tiempo que paso sin ellos
jamás medra en sendas de afinidad.
Cuando la vida me los presta un rato más,
no puebla la adversidad veredas de intimidad,
porque tiene nuestra mesa un camino franco de andar.
Mis amigos son capaces de criticarme
arrostrando mi presencia sin el desdén del arrebato,
porque entre prudencia y tacto
un profundo sentido de la justicia mora en sus juicios.
Jamás la hipocresía les deforma el rosto,
porque esgrimen siempre sus palabras
la verdad que hay en sus corazones.
Mis amigos son una tarde amena,
una noche bohemia y una vida bienvenida.
Porque cuando estoy con ellos soy un poco como ellos,
y al mismo tiempo soy mejor de lo que soy sin ellos.